domingo, 13 de junio de 2010

Dos "figuras" no son capaces de llenar Las Ventas

Cuando los mundiales de futbol ya han empezado a celebrar los primeros partidos, se cierra la puerta de la feria taurina más importante del mundo. En el futbol salvo rara excepción se ve venir que selecciones pueden llegar a la fase final, siempre puede haber alguna sorpresa de algún país que no se esperaba y se meta en cuartos de final o al contrario alguna que esperas que llegue a semifinales y caiga eliminada en la primera ronda, pero lo normal y si hiciéramos una quiniela poniendo cinco selecciones, siendo muy pesimista seguramente que tres de las cinco estarían en semifinales.
En el campeonato mundial del toreo, que viene a ser la feria de Madrid, no se asemeja nada al futbol. Ves toreros en los primeros puestos del escalafón cortando orejas y triunfando en todas las ferias y llegan a Madrid y son incapaces totalmente de demostrar el puesto que ocupan.
Cierto que tampoco ha habido ninguna sorpresa, todo ha transcurrido con más pena que gloria, los de arriba no han dado la talla y los de abajo no han aprovechado la ocasión de un triunfo que les haga salir del anonimato; gran parte de esto se debe a la falta de casta en las ganaderías, tanta agua le han querido echar al vino, para que el vino no emborrache a quien lo beba, que ya ni parece vino es decir se han cargado la casta y la bravura del toro.
Otro factor importante a tener en cuenta es el cambio de cromos entre las empresas y apoderados que a la postre son los mismos; yo te pongo a fulanito en mi plaza y tú me pones a menganito en la tuya. Las ferias de este verano hace tiempo que están hechas, luego que ilusión puede llevar un torero cuando sabe que a penas quedan huecos en las mayorías de ellas, un triunfo tan solo le valdría para alguna sustitución si la hubiese o para matar alguna corrida de las que los demás no quieren y volver de nuevo a enterrarse.
Lamentablemente este es el panorama actual de la fiesta, a empresarios, apoderados, ganaderos y la baraja de los ocho o diez toreros de arriba les va bien, aunque estas consecuencias las pague el aficionado, a ellos nos les importa mientras económicamente les sea rentable, pero el tiempo indudablemente pasará factura y esa factura la pagará esa fiesta a la que ellos mismos están matando.
Tenia este post pendiente dedicarlo a la corrida de ayer que cerró “las ferias” de Madrid y ya me estoy alargando demasiado, aunque tampoco hay mucho que contar. Dos toros de triunfo echó el Ventorrillo que cayeron en las manos de El Juli y Talavante; los dos se fueron con las orejas al desolladero y el vallisoletano Manolo Sánchez que completaba el cartel, no tuvo demasiadas opciones con su lote, a su cargo corrió los tres o cuatros muletazos más toreros de toda la tarde, pero muy pobre balance para un torero que era la primera vez que se vestía de luces esta temporada.
La plaza al no ser de abono el festejo, no llegó a llenarse, esto explica como habrá quedado el publico de Madrid después de estos mundiales del toreo. No hace muchos años una figura sola, era suficiente para en muchos casos poner el “No hay billetes” ahora con dos son incapaces de llenar una plaza. Recogen lo que siembran.

1 comentarios:

  1. Afortunadamente los toros se han ido con las orejas al desolladero, los toros es una tradición que no se debe perder, pero sí alguna de sus costumbres, como esta. Qué mas da entregar orejas que flores a los toreros?¿ Quedaría más bonito e igual os encontrabais algún que otro aficionado más pues a la gente y sobretodo a la gente joven que no tiene estas costumbres tan arraigadas no le gusta ver la sangre derramada (ya sea del toro o del torero) por la plaza.
    Ale, queda dicho!
    Blanca.

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