13 Septiembre 2010
Toros 5 de Juan Pedro Domecq y 1 de José Luis Marca
El Cid; Ajejandro Talavante y Rubén Pinar (que sustituia a Morante de la Puebla)
De vergüenza lo ocurrido en el día de ayer en Albacete, bochornoso el espectáculo que a lo largo del día se vivió en la plaza de toros. Desde por la mañana con el trasiego de reconocimiento de toros; hasta 19 toros debieron ver para completar una corrida con 5 toros de Juan Pedro Domecq y 1 de José Luis Marca, que una vez que saltaron al ruedo provocaron el escándalo, sin trapío, sin casta, sin fuerza; la mayoría anovillados no dignos ni de una plaza de tercera.
Así no se juega con Albacete, eso no se lo merece ni esta afición ni ninguna; lo peor no es esto, lo peor es que no se va a pedir responsabilidades a nadie. Mucho más acertado hubiese sido suspender el festejo, anunciando que los toros previstos no son dignos de la plaza de Albacete y punto, cualquier cosa menos reírse de mas de 8.000 personas.
Lo que le faltaba al día era que el torero más esperado de toda la feria se cayera del cartel. Morante presentó un parte medico que estaba aquejado de una gastroenteritis, en su puesto anuncian a Rubén Pinar. El cambio con todos los respetos al torero albacetense era para devolver las localidades, aun así hubo tres cuartos de plaza.
El único triunfador del festejo una vez más fue el público, pues después de ver salir todo lo que salía de los chiqueros, en cualquier otro espectáculo podría haber sido de alteración de orden público, sin embargo aguantaron en la plaza, se marcharon en silencio y a esperar el próximo atropello.
Del festejo, no merece la pena de perder tiempo ni yo escribiendo ni tú leyendo, el público enfadado y frío, de los toros ya lo hemos comentado, hubo toros que a penas los tocaron los picadores, el 4º y 5º se dejaron pero ni público ni toreros estaban por la labor.
¿De quien fue la culpa. . . .? ¿Empresa, toreros, ayuntamiento. . . . ? Entre todos la mataron y ella sola se murió, pero con esta clase de espectáculos no hacen falta los antitaurinos, el enemigo está dentro de casa.
Lo del día 13 fué una auténtica Juanpedrada... pero en la cabeza. De forma lógica y muy a conciencia, el público manifestó su enfado en varias pitadas atronadoras. Particularmente estuve a punto de devolver la entrada al enterarme de la ausencia de Morante. Pero lo que pasa; una vez que estas allí te sabe mal. Tragas y al final la empresa sale beneficiada. De alguna manera se aprovechan del enorme tirón que ejerce este espectáculo en nosotros los aficionados. Saben que es muy difícil que digamos que no. Lo que no tiene remedio es lo de Juan Pedro. Sin comentarios. De juzgado de guardia.
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