Ya comentábamos en el anterior artículo de la feria de Invierno de Vista Alegra, que este “finde”, como dice la gente joven (aunque yo todavía me incluyo en ese grupo) se iban a cortar bastantes orejas, pues viendo el toro que salió en los anteriores festejos y la clase de público que asiste al llamado “palacio”, muy mal se tenían que poner las cosas para que los Julis y compañía se fueran de vacío. La corrida del Sábado con el Juli, Manzanares y Perera con los toros de Garcigrande, por causas ajenas a mi voluntad, no pude verla, tampoco me despertaba un gran interés, pues viendo la choza se ve el melonar; según información de algún crítico de los pocos que suelen contar la verdad, la corrida en si a excepción de algún toro, una vergüenza .Toros sin fuerza sin casta y algunos impresentables, aunque sea una plaza de segunda, debían de mirar un poco los profesionales que es Madrid, que aunque el palacio de Vista Alegre parezca más un estadio que una plaza de toros lo que se anuncia es una corrida de toros; no voy a entrar más en detalles de una cosa que no he visto, se cortaron seis orejas casi tantas como se suelen cortar en todo el serial de San Isidro, lo que invita a ir a Carabanchel y no a Las Ventas.
Al día siguiente con plaza por fin casi llena y toros de Núñez del Cuvillo (ganadería predilecta de José Tomas) no quisieron dejar en mal lugar a los lidiados los días anteriores, y siguieron tomando un puyacito, y lo que les faltaba de fuerza les sobraba de escasa presentación y trapío, algunos como el lidiado en primer lugar no debió salir de la finca ¡en cuántas plazas de pueblos, lo hubiesen protestado! Aquí no pasó nada.
Al día siguiente con plaza por fin casi llena y toros de Núñez del Cuvillo (ganadería predilecta de José Tomas) no quisieron dejar en mal lugar a los lidiados los días anteriores, y siguieron tomando un puyacito, y lo que les faltaba de fuerza les sobraba de escasa presentación y trapío, algunos como el lidiado en primer lugar no debió salir de la finca ¡en cuántas plazas de pueblos, lo hubiesen protestado! Aquí no pasó nada.
Partiendo de la base de que en una corrida que no existe el toro lo demás no tiene importancia, toda regla tiene su excepción y en este caso la excepción se llama Morante; esta claro que hay cosas que no se pueden comprar, ni por supuesto se pueden aprender, esa gotas de arte ó se llevan dentro ó no se llevan, no seré yo quien diga que su faena al 4º fue una faena cumbre, para enmarcar, pero esos ocho o diez muletazos ante un toro flojito y con media embestida, no se puede torear con mas temple, más despacio, más armonía, verdaderos carteles de toros para inspiración de los mejores pintores. Morante convirtió por unos minutos el Palacio de Vista Alegre en el Palacio del Arte.
Después de ver a Morante las tardes que se le escapa el arte, es difícil ver a otro torero, aunque sea Talavante, que con el mejor lote de la tarde, se le vio muy recuperado con respecto al año pasado, dio unas series de naturales llevándolo muy toreado, en general estuvo bien aunque con la espada perdiera varios trofeos. Habrá que verlo en plazas de mas responsabilidad a ver si efectivamente sigue esa mejoría que apuntó el Domingo en Madrid, aunque no debe intentar imitar a Manzanares por mucho que haya estado este invierno en el campo con él, cada uno es cada uno.
De Cayetano ¿Qué vamos a decir. . . .? si es cierto que le tocó el peor lote, tal vez no este acostumbrado a torear en estadios, otro día será, de todas formas para los empresarios sigue siendo una baza importante, no olvidemos que se llama Cayetano Rivera Ordoñez.
Y así terminó este llamada feria de Invierno, donde han estado las figuras y no ha estado el toro, aunque Morante por unos minutos llenara de arte, el escenario donde otros toreros, abusaron de la ignorancia de un montón de espectadores.